8 acciones que te podrán habituar a levantarte más temprano

Levantarse temprano tiene muchas ventajas, destinas más tiempos para las actividades productivas y ociosas, además los días se hacen menos estresantes. Pero, ¿cuánto trabajo te cuesta madrugar?

Nuestra capacidad para levantarnos temprano, felices y productivos no sólo se ve afectada por el número de horas que durmamos por la noche. Con todo, es posible transformarse poco a poco en una persona madrugadora. Lo creas o no, las mañanas pueden ser la mejor parte del día.

Te damos 8 acciones que te podrán habituar a levantarte más temprano:

1. Duerme más
Es necesario realizar un sueño de entre 7 y 9 horas al día. La gente insiste en que está muy ocupada para sacar más tiempo para dormir. No hay excusas que valgan: hasta la persona más ocupada del mundo puede dividirse sus horarios de forma que pueda dormir ocho horas. Una investigación de Harvard Health reveló que una buena dosis de sueño de manera regular está asociado a:

- Una mayor consolidación de la memoria
- Mejor peso y metabolismo
- Refuerzo en el estado de ánimo y en la concentración
- Reducción de la presión arterial y de los niveles de estrés

Cuando no duermes lo suficiente, tu cuerpo no funciona correctamente al cambiar otros hábitos, y tus niveles de motivación y producción están lejos de donde podrían estar.

2. Vete a la cama cuando estés cansado
La gente suele tener un horario más o menos fijo para irse a la cama. Así, cuando hemos tenido un día especialmente duro, ignoramos a nuestro cerebro si nos dice que estamos agotados horas antes de nuestro horario habitual. No ignores las señales de tu cuerpo. Al igual que esperar demasiado tiempo para ir a la cama con el fin de que una pastilla haga efecto, forzar tu cuerpo a pesar del cansancio en vez de irte directamente a la cama también puede tener efectos adversos. Así, lo que estás haciendo es engañar a tu mente, que luego te impide dormir una vez que te metes en la cama por muy agotado que esté tu cuerpo físicamente.

3. Crea tu propia rutina
Asegúrate de que va a ser una experiencia relajante y algo que podrás repetir todas las noches. Con el tiempo, tu cuerpo se acostumbrará a este ritual y sabrá cuál es el momento de desconectar e irse a la cama. El entorno en el que vayas a dormir también es importante. Si está limpio y ordenado, tu mente lo tendrá más fácil. De nuevo, tu habitación debería ser un espacio tranquilo, un lugar al que sólo vayas a relajarte y a dormir.

4. Deja de darle al botón de repetición de la alarma
Si te levantas un poco grogui a pesar de haber dormido muchas horas, es porque tu fase REM (de movimiento ocular rápido) se ha interrumpido. Nuestro sueño más profundo suele durar entre 70 y 90 minutos, y este es el punto en el que soñamos. Es mejor despertarse en los primeros estadios de la fase REM en los que el sueño es más ligero.
Con aplicaciones como Sleep Time, puedes poner una alarma que capte la frecuencia de tus ondas de sueño para que sólo suene (de forma relajante) cuando sepa que ya no estás en un ciclo profundo de la fase REM.

5. Levántate a la misma hora todos los días y empieza a moverte
Programa el despertador a la misma hora y l final, ni siquiera lo necesitarás. No te pongas la alarma la noche anterior basándote en si tienes o no que ducharte, en si puedes llegar un poco tarde, etc. En cuanto despiertes empieza a moverte, no esperes 5 minutos más entre las sábanas, entre más rápido te actives mejor para tu cuerpo y cerebro.

6. Haz ejercicio por la mañana
Hacer yoga o salir un rato a correr te ayuda a eliminar toxinas de tu cuerpo, las que afectan negativamente a tu sueño. Obviamente, una buena sesión deportiva es algo que todo el mundo debería incorporar a sus agendas de forma regular. Los que estamos tan ocupados que pensamos que ni siquiera nos podemos permitir algo más de sueño solemos dejar el deporte en un segundo plano, lo cual es un grave error.

Hacer algo de ejercicio rápido cada mañana no sólo te ayuda a comer de forma más saludable a lo largo del día, sino que además es algo que te quitas desde el principio, y así no tienes que preocuparte más por ello en todo el día. Mejorarás tu metabolismo y tu energía, lo que hará que aumente también tu productividad.

7. Exponte a la luz natural
Trata de obtener a lo largo del día una buena dosis de vitamina D. ¿Que no hace sol? Pues sal al menos 15 minutos a tomar aire fresco, o siéntate al lado de una ventana que reciba luz natural.

Ayuda a nuestro reloj biológico e incluso está asociada con una reducción de los síntomas de la depresión al regular los compuestos químicos de nuestro cuerpo.
8. Ten siempre algo que estés deseando hacer
Planifica tu semana de forma que tengas algo en mente que te apetezca mucho, aunque sólo sea llamar a un amigo para quedar, o probar un sitio nuevo para comer. Sí, sí, pequeños placeres. Aunque sería ideal que a todos nos encantara nuestro trabajo, resulta que no se da el caso. En cambio, lo de planear actividades o cenas con amigos durante la semana nos gusta más. Date un motivo para saltar de la cama. No esperes al viernes.

Mientras estés tomándote el café piensa en cinco cosas por las que estás agradecido en la vida. Haz una lista con lo que hayas conseguido esta semana, y de lo que estés orgulloso. Empezar el día con calma, meditación y gratitud te dará ánimo para todo el día. La mañana puede convertirse en un momento de gozo, pero para que esto ocurra, tienes que darte un tiempo para cambiar tus actividades y tu enfoque.

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