"Se necesita comida, no fútbol": grafiteros brasileños se indignan por el Mundial

A solo dos semanas del inicio de la Copa del Mundo en Brasil, las personas que creen que este evento deportivo es una pesada carga para la economía del país han encontrado una nueva forma de canalizar su energía de protesta: pintando grafitis.

Los artistas callejeros han cubierto las paredes en las calles de Río de Janeiro y Sao Paulo con imágenes que culpan al organismo directivo del fútbol, la FIFA, por la explotación de Brasil y al Gobierno local, por dejar de lado las necesidades de los pobres.

Los pintores comparten la creencia de muchos indignados, quienes opinan que los 11.000 millones de dólares que se han gastado en la Copa del Mundo ­—contando el "dinero robado"— deberían haber sido utilizados para mejorar el transporte, la sanidad y la educación. 

"Es una buena manera de exponer los problemas del país", dijo a 'The Guardian' el artista del grafiti Pauo Ito. "Si el Gobierno no quiere exponer estas cosas es porque se siente avergonzado. Si se sienten avergonzados por esto, tendrían que tomarlo más en serio, por lo menos, esa es nuestra intención". 
La indignación de las personas solo va en aumento a medida que el torneo se acerca, incluso la sesión de entrenamiento de la selección brasileña antes del evento fue centro de las protestas.

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