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Reo exige que filmen su ejecución para probar que es cruel

Un condenado a muerte en Estados Unidos que debe ser ejecutado el miércoles próximo en Missouri (medio oeste) reclama a la justicia que su muerte por inyección letal sea filmada como prueba de sus sufrimientos.

La ejecución de Russell Bucklew en la localidad de Bonne Terre, será la primera en Estados Unidos desde la controvertida agonía de 43 minutos de un ajusticiado en Oklahoma el pasado 29 de abril.

Bucklew, condenado a muerte por la violación de su ex novia y el asesinato de la nueva pareja de ella, asegura en una demanda judicial presentada el viernes que sufre de tumores vasculares en el cerebro y el cuello, así como de problemas de circulación.
Su demanda de quince páginas pide la filmación de la ejecución con el objetivo de “preservar una prueba crucial” de que el procedimiento viola la Constitución, que prohíbe las penas crueles. Los defensores del reo argumentan también que el Estado de Misuri utiliza para sus inyecciones letales un preparado hecho en farmacias del que no se sabe “su calidad, potencia, eficacia, de dónde viene ni cómo fue hecho”.

El pasado jueves la Corte Penal de Apelaciones de Oklahoma ordenó el cese de las ejecuciones capitales durante seis meses después de la fuerte polémica desatada por la ejecución de Clayton Lockett mediante una inyección letal con productos no probados.

A raíz de la decisión de los fabricantes europeos de negarse a vender el anestésico más común (el pentobarbital) a quienes lo adquieren para ejecuciones humanas, los 32 estados de Estados Unidos que aún aplican la pena de muerte “encuentran grandes dificultades para hallar barbitúricos y se desesperan buscando alguna fuente de aprovisionamiento” para la elaboración de las inyecciones que utilizan, explica Deborah Denno, profesora de derecho de la Fordham University.Es así que recurren a preparados muy controvertidos disponibles en farmacias, pero no homologados por las autoridades federales.

Alternativa “humana”. Como consecuencia de la ejecución fallida en Oklahoma el mes pasado, un legislador de Utah opinó que el pelotón de fusilamiento es una forma más humana de ejecución. Por consiguiente, se propone ofrecer esa opción para los condenados a muerte en su estado.

El representante republicano Paul Ray planea presentar su propuesta durante la próxima sesión legislativa de Utah en enero. Los legisladores de Wyoming y Missouri esgrimieron ideas similares este año, pero sus esfuerzos no cuajaron.

Sin embargo, Ray podría tener éxito. Utah ya tiene tradición de ejecución por medio de fusilamiento; cinco policías usaron fusiles Winchester de calibre 30 para ejecutar a Ronnie Lee Gardner en 2010, la última ejecución por ese método en el estado.

Ray sostiene que ese método podría ser más aceptable ahora que los estados enfrentan demandas y escasez de drogas que han complicado las ejecuciones por inyección letal. “Suena como el Lejano Oeste, pero es probablemente el medio más humano de matar a alguien”, dijo Ray.

Utah eliminó los pelotones de fusilamiento en 2004 aduciendo la excesiva atención que la prensa daba a los presos, pero los condenados a muerte antes de esa fecha tenían la opción de escogerla y es lo que hizo Gardner, sentenciado a muerte por matar a un abogado de Salt Lake City en 1985 cuando intentaba huir de un tribunal.